Ahora podrá vender cortes con hueso y harina de carne con hueso a más países. Desde octubre, Venezuela, que se había consolidado como el segundo mercado para la carne, dejó de comprar este producto. LA PRENSA/ARCHIVO

Nicaragua eliminó ayer uno de los múltiples obstáculos que enfrenta para colocar sus productos cárnicos en el mercado internacional. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE por sus siglas en inglés) le cambio el status de riesgo moderado -que poseía desde 2012- a riesgo insignificante para Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), conocida popularmente como enfermedad de la vaca loca.

Este cambio permitirá enviar harina de carne y hueso y también cortes con hueso, a países que mantienen el status insignificante para EEB como requisito de ingreso a sus mercados, confirmó Raul Barrios, presidente de la Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne Bovina (Canicarne).

Dado que esta enfermedad se transmite a través de los “huesos y tejidos nerviosos algunos países exigen el riesgo insignificante como requisito de ingreso para estos dos productos a sus mercados, aunque no para la carne y resto de cortes”, explicó Barrios.