Agricultura orgánica, alternativa para salvar al planeta

Ante el cambio climático y los estragos que causa al planeta, la agricultura orgánica es una alternativa para evitar o revertir los daños. Se trata de un sistema productivo que además de cuidar la salud de las personas, cuida el medio ambiente y los recursos naturales como el suelo, agua, flora y fauna; mejorando y aumentando la biodiversidad.

Desarrollar la actividad agrícola de una manera eficiente y amigable con el medio ambiente requiere una fertilización natural que garantice la producción sin dañar los recursos naturales, es decir, una fertilización sin productos químicos, sintéticos o genéticamente modificados que provocan resistencia a las plagas, contaminación y daños en la salud de los agricultores y los consumidores.

Actualmente existen fertilizantes naturales de origen animal o vegetal que también sirven de insecticidas, fortalecen las plantas haciéndolas resistentes a las plagas, estimulan la fertilidad de los suelos y facilitan el compostaje de materia orgánica y microorganismos que mejoran la estructura del suelo.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), la agricultura orgánica es sólo uno de varios enfoques de la agricultura sostenible y consta de muchas técnicas como cultivos intercalados, la integración entre cultivos y ganado. De hecho, «están prohibidos casi todos los insumos sintéticos y es obligatoria la rotación de cultivos, para fortalecer el suelo».

Indica que los agricultores orgánicos adoptan técnicas de protección y conservación del suelo y el agua que se utilizan para luchar contra la erosión, compactación y salinización de los suelos. Una de las principales herramientas de los agricultores orgánicos son los métodos naturales para combatir las plagas.

LA AGRICULTURA ORGÁNICA

  • Disminuye la erosión de los suelos y conserva su fertilidad
  • La producción orgánica promueve la rotación de cultivos, que influye en distintos aspectos como el control de plagas.
  • Los alimentos orgánicos contienen mayor cantidad de nutrientes y su sabor es más natural. Al consumirlo no está expuesto al peligro de los pesticidas, herbicidas o fertilizantes químicos.
  • Protege al medio ambiente y la biodiversidad, así como los cultivos, la salud de los agricultores y su familia.